Evidentemente las calles de la Roma de hoy no son las calles de la Antigua Roma y aunque la capital italiana ha sabido conservar en muy buenas condiciones sus más destacados monumentos históricos, ni el turismo y todos sus servicios, establecimientos ni los hoteles Roma que hoy podemos encontrar en la ciudad etsaban en el mapa de la roma Antigua.
Ciertamente, uno de los más grandes atractivos de Roma es su pasado y en ocasiones puede volverse trabajoso imaginarse cómo eran aquellos años, siglos atrás, con el ruido ensordecedor de la modernidad mientras se aprecia el Coliseo, por ejemplo. Sin embargo, para quienes necesitan ayudar un poco más a la imaginación o una forma de visualización para conseguir la abstracción necesaria y ser capaz de “ver” la Roma Antigua, ahora existe una “moderna” aplicación que facilita las cosas.
Se trata de una nueva herramienta en línea, realizada por un equipo de historiadores y especialistas en tecnología de la información en la Universidad de Stanford, que muestra una de las características del Imperio Romano respecto de sus viajes y conexiones: lo largo y costoso que era para enviar a la gente y el trigo entre las ciudades en el Imperio Romano.
“Es Google Maps para el mundo antiguo, completo con la función de Evitar autopistas”, escribió Scott Weingart, un estudiante de doctorado en ciencias de la biblioteca de la Universidad de Indiana, en una revisión de la aplicación para su blog. Weingart no estuvo involucrado en la creación de la herramienta, llamada ORBIS, pero sus creadores le pidieron que la pruebe y haga comentarios al respecto.
Un mapa de papel puede mostrar hasta qué punto las dos ciudades se encuentran cerca o lejos la una de la otra, pero en un mundo de barcos de vela y los trenes tirados por burros, el camino más corto no era necesariamente el que la gente usaría.






