Tres islas a las que hay que ir una vez en la vida

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Las islas dispersas por el mundo que esperan que las incluyas en la lista de “lugares donde ir alguna vez en la vida” son muchas. Como siempre se tiene que empezar por alguna, veremos aquí un puñado de joyas bañadas por aguas marinas para que empieces a soñar con un viaje inolvidable a puro sol y arena.

Por las noches, la bahía se vuelve fosforescente

Bien vale la pena pensar en otros destinos que pueden ser tan buenos o mejores que las playas Q de España. Lo primero que diré es que si te imaginas a ti mismo en una isla exótica, lo mejor es hacerlo a lo grande. No escatimes en bungalows flotantes, vida salvaje ni en la mejor comida “callejera” ni, por supuesto, en los monumentos naturales más misteriosos.

Hay que mencionar también que viajar hasta estas islas no es muy barato y, en algunos casos, lo mejor sería averiguar todo lo que debes saber sobre unas vacaciones en crucero y tomar uno. Ahora sí, empecemos a conocer algunas de las mejores islas del mundo.

Vieques es la bahía más clara y bio luminiscente del mundo. Recién en 2003 la Marina estadounidense dejó este sitio después de ocuparlo por sesenta años. Al irse, la naturaleza más virgen posible quedó nuevamente bajo el título de Refugio Nacional de la Vida Natural. En la zona sólo hay un par de mega resorts y algunos complejos que te harán sentir más en tu hogar por su sencillez y buen servicio.

La población de Vieques es de 10.000 habitantes que se dividen en algunos pueblos notables como el norteño Isabel Segunda y el pequeño Esperanza al sur. No importa cuánto tengas que andar para llegar a estas playas, la recompensa siempre es una franja de arena lo suficientemente extensa para sentirse en la mayor privacidad posible en una playa pública.

Playa de la Chiva es un paraíso para quienes practican snorkely buceo, pero es Puerto Mosquito lo que se lleva todas las miradas. Es una de las siete bahías que se encienden con luces provocadas por seres biológicos, esta es por lejos la más impresionante de todas gracias a la claridad y brillo de sus aguas.

Intenta no llegar en luna llena y reserva un tour cuando la noche sea bien cerrada para apreciar la magia de estos organismos llamados dinoflagellates que dan un color entre azul y verde para encender las aguas en plena oscuridad.

La segunda playa que debes tener en un tu lista de imperdibles es la Isla de Pascuas, donde verás las obras de los artistas más misteriosos de la historia. A casi 3500 kilómetros de la capital chilena, esta isla remota aún no develó quiénes la habitaron y crearon esos 900 monolitos de piedra que se dejan ver para seguir provocando el mayor de los asombros.

Este terreno en medio del Pacífico Sur ha conservado esas caras largas talladas sin mostrar nada más de su pasado. Se las llama moai y son únicas en el mundo puesto que nada parecido se ha visto en otra parte del globo. Cada una pesa más de 14 toneladas y muchas permanecen aún en pie, haciendo que los turistas que llegan año a año no puedan explicarse quiénes ni cómo las hicieron aparecer allí.

Uno de los sitios más recomendados dentro de la Isla de Pascuas es Rano Raraku, el volcán de donde algunos moai fueron encontrados y donde aún permanecen algo así como 400 figuras,todos congelados en distintos estados de conclusión. En la isla sólo hay un pueblo, Hanga Roa, donde podrás alojarte cómodamente pero no por poco dinero.

Otro gran destino que debe estar en tu lista es Bali, isla espiritual si las hay, al punto que es conocida como “de los dioses”. La escritora Elizabeth Gilbert encontró aquí la calidez y la esencia espiritual para crear “Comer, rezar, amar” que ha estado en estos contornos desde hace siglos.
Es una de las 17.00 islas del archipiélago de Indonesia y la única donde los hindúes se han conformado en la mayoría religiosa. Si visitas Bali te sorprenderá que casi a diario se celebra alguna fiesta venerando a algún dios. Tres son los templos en Besakih (el templo madre de la isla) que han sobrevivido a una erupción volcánica que ocurrió en 1963 y que llegó a destruir las villas de los alrededores.

Este hecho es considerado por los locales como un verdadero milagro quienes llegan hasta estos templos en procesión, trayendo en sus cabezas las ofrendas que se balancean al andar. Luego, suben los escalones al ritmo de los mantras y las campanas sonando mientras las umbul-umbuls (banderas balinesas) danzan al viento. Si estás buscando un viaje al yo interior, el mejor sitio en Bali par ello es el Centro Nirarta, un hotel muy bello, con terrazas y jardines donde hay sesiones de meditación todos los días.

Son muchas más las islas que merecen estar en la lista de las que hay que visitar una vez en la vida pero, para empezar, estas tres pueden dar un pantallazo más que efectivo para entender toda la belleza, el misterio y la espiritualidad que puede habitar playa adentro.

Imágenes HikrChic y Jacob Johan en Flickr

 

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