¿Qué debo saber para visitar el Parque nacional de Timanfaya?

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Visita a Timanfaya

Anteriormente tuvimos la ocasión de hablaros de todo lo que propone el Parque nacional de Timanfaya, uno de los lugares más destacados de Lanzarote. Sabemos que son muchas las personas que visitan este parque a lo largo del año y que hay algunas dudas acerca de lo que podemos hacer allí o de lo que tenemos que saber antes de poner rumbo hacia este destino. Vamos a aprovechar esta nueva publicación para poneros al día de todo lo que tenéis que saber al respecto para que la visita al parque resulte de forma muy satisfactoria.

Lo primero es lo primero y esto se encuentra en saber cómo llegar al parque si ya hemos buscado viajes a Lanzarote online en oferta. Lo podemos hacer desde Arrecife, Puerto del Carmen o Costa Teguise. Los caminos a seguir por carretera están bien indicados, por lo que en este aspecto no resulta complicado llegara al parque. Si viajamos desde Arrecife podemos tomar dos direcciones, a través de Yaiza o desde Tinajo. En el primer caso utilizaremos la carretera LZ-2, mientras que si optamos por recorrer el otro camino tendremos que utilizar la LZ-20 primero y luego la LZ-67 a partir del momento en el que lleguemos a Tinajo. Si nuestro viaje ha comenzado en Puerto del Carmen, el recorrido debe empezar en la carretera LZ-504 y luego pasar a la LZ-2, lo que nos colocará en la ruta de Yaiza antes comentada. Y en último lugar, los viajeros que vengan por carretera desde Costa Teguise tendrán que tomar la LZ-14. En todos los casos, como indicamos, hay señales que ayudan a llegar. También es posible usar autobús para llegar al parque, por si no hemos alquilado un coche en nuestro viaje a Lanzarote.

Tal y como informan desde la propia administración del Parque nacional de Timanfaya, cuando nos acerquemos a sus alrededores nos encontraremos carteles que nos dejarán muy claro que estamos llegando al lugar. Estos carteles son muy icónicos y representativos, dado que están producidos usando madera de antiguos barcos que fueron destruidos. Es una forma muy interesante de dar la bienvenida al lugar.

Una vez lleguemos al parque hay distintas rutas por las que podemos optar, aunque se deben haber reservado con antelación. Entre ellas destaca la ruta del litoral, que dispone de un recorrido de 10 kilómetros con el cual estaremos entretenidos a lo largo de nada más y nada menos que cinco horas. La dificultad de esta ruta es la máxima que nos vamos a encontrar en el parque nacional, por lo que está recomendada para quienes ya tengan experiencia en este tipo de visitas y se encuentren capacitados para recorrer un lugar con algunos obstáculos. De preferir otra ruta, es posible optar por la de Termesana, que tiene una extensión de 3500 metros que se pueden recorrer en 2 horas y cuya dificultad es mínima y para todos los visitantes.

Zona volcánica

La ruta del litoral requiere que cumplamos unos requisitos antes de introducirnos en ella. Tenemos que haber hecho una reserva por antelación en persona acudiendo al centro de visitantes que el parque tiene en Lanzarote. Además, tendremos que llevarnos una mochila en la que tengamos agua y comida para poder superar las horas que invertiremos en la excursión. También necesitaremos usar unas botas altas que tengan una suela gruesa que nos permita resistir el contacto con el suelo y es imprescindible que la forma física que tengamos sea adecuada. Tenemos que conocer nuestros propios límites y no intentar recorrer esta ruta si nuestro cuerpo no va a ser capaz de superarla. Así mismo, el tope de edad máxima se encuentra estipulado en los 60 años y la mínima en los 16. En cualquier caso, la organización del parque solicita en algunos casos una declaración escrita donde se reconozcan los riesgos de realizar el recorrido.

A lo largo del literal iremos viendo cómo se ha formado este lugar debido a las lavas que se expulsaron mucho tiempo atrás, entre los siglos XVIII y XIX. Es un paisaje histórico que ha perdurado con el paso de los años y que siempre atrae mucho a los visitantes. Es fácil apreciar la vuelta a la vida que se produjo en la región después del incidente de los volcanes, lo que produce que sea posible ver distintas especies a lo largo del recorrido. Por ejemplo, gaviotas o cangrejos rojos, entre otros seres vivos. El paisaje es digno de ser visto al menos en una ocasión, aunque como indicamos, es bueno estar preparados físicamente.

Y para terminar os hablamos de las normas que tenéis que tener en cuenta en la visita al Parque nacional de Timanfaya. No se puede recoger ningún tipo de muestra que encontremos por el camino. No nos podemos llevar nada de animales, de plantas o piedras y mucho menos restos volcánicos de los que veamos por el camino. Todo tiene que permanecer en su lugar para que el grupo de científicos que se encarga de estudiar el parque pueda seguir trabajando como desde el primer día. Por otro lado, y aunque esto debería ser de sentido común, nos recuerdan que no destruyamos el paisaje, que no bajemos en coche al parque y que no tiremos ningún tipo de basura en los alrededores.

Foto: Jose Gonzalez

 

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