Los Parques de Aventuras en Árboles que existen en Castilla y León -dependientes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente- son más que un atractivos turístico: además de ofrecer distintas actividades de ocio, colaboran al desarrollo económico de la región, y permiten un contacto real con la naturaleza, accesibles para todos tipos de públicos.
A las opciones que pueden encontrarse en las localidades de Navaleno (Soria), Guisando y Hoyos del Espino (Ávila), y Cervera de Pisuerga (Palencia), el pasado fin de semana se le sumó otra en La Alberca (Salamanca), que comparte la característica principal de contar con una interesante propuesta de actividades relacionadas con la naturaleza, tanto lúdicas como deportivas, con el respeto por el medio ambiente como premisa.
Durante el año pasado, las cuatro instalaciones existentes acogieron un total de 13.568 personas, con el parque en Cervera de Pisuerga como el de mayor tamaño y el que más visitantes recibió, unos 4.630 usuarios. Luego, le siguieron el de Navaleno, con 3.555 visitas, el de Hoyos del Espino, con 3.171, y el de Guisando, con 2.212 usuarios. La primavera es el momento del año que más son frecuentados, y, en especial, por jóvenes de entre 9 y 20 años.
Estos parques, que se instalan en un medio natural, permiten un contacto con la naturaleza diferente de los medios tradicionales, al mismo tiempo que respetan el entorno y el medio ambiente, y todo ello con la diversión y entretenimiento asegurados a los participantes. Como se señaló, pueden ser visitadas por todo tipo de públicos, desde parejas y familias, hasta grupos de amigos, estudiantes o empresarios.
Estos lugares son cerrados y ponen a disposición de los visitantes distintos circuitos lúdico-deportivos de dificultad creciente, siempre en contacto con la naturaleza y a una altura del nivel del suelo variable, con el soporte natural de los árboles del lugar (de aquí su nombre). Todos estos circuitos cuentan con un sistema de seguridad, conocido como línea de vida, que protege ante cualquier inconveniente.
Cada parque tiene sus determinados circuitos, que también varían de dificultad, y cada uno cuenta con sus distintas atracciones: puentes tibetanos, lianas al mejor estilo de Tarzán, tirolinas y redes de abordaje, entre otros. Todos estos espacios tienen como denominador común que están ubicados en espacios naturales o bosques protegidos, están asociados a un equipamiento de educación ambiental como casas del parque o centros temáticos, son gestionados por empresas de turismo activo acreditadas y cumplen la norma de calidad más exigente como lo es Norma EN 5567-2.
Con respecto a la más reciente inauguración, el Parque de Aventura de La Alberca, se puede decir que se encuentra junto a la casa del Parque Natural de Las Batuecas Sierra de Francia. Para quienes quieran conocer este parque con cinco circuitos, y un total de 87 retos, el próximo 14 de marzo se celebrará una jornada a puertas abiertas. Al igual que los otros, ofrece todo tipo de desafíos en los árboles, largas tirolinas, escalas y redes, puentes, etc.
Para los que no tienen mucha experiencia en estas actividades al aire libre y activas, esta nueva opción cuenta con dos circuitos Demo, es decir, de iniciación o aprendizaje, con 5 o 6 desafíos cada uno, donde se contará con monitores que explicarán y enseñarán sobre el uso de los equipos y la forma de estar seguros. Así también, se ofrece un Circuito Amarillo Infantil, con 17 retos para pequeños de entre 4 a 9 años y tampoco faltarán los circuitos tradicionales, de dificultad creciente ya mencionados en los otros Parques.
El Parque de Aventuras El Amogable, ubicado en la localidad de Navaleno, en Soria, está abierto desde 2009 y cuenta con cuatro circuitos, uno de los cuáles está adaptado a personas con discapacidad. Dentro de sus atractivos, destaca el circuito “Jóvenes Aventureros“, compuesto de 11 retos y destinado al publico más joven, el “Descubrimiento“, con 13 desafíos, y “Sensaciones“, con 16, mismo número del circuito adaptado.
El Parque de Aventuras El Robledal del Oso, de Cervera de Pisuerga (Palencia) es, como se dijo, el más grande de España, fue inaugurado en 2010 y tiene la particularidad de ser el único de Castilla y León en contar con un circuito de Cannoping-tirolinas por encima de las copas de los árboles, de más de 100 metros de longitud, a una altura de más de 30 metros. El Parque dispone de un total 86 retos distribuidos en seis circuitos (y uno de ellos también adaptado”.
Por su parte, el Parque de Aventuras Pinos Cimeros, de Hoyos del Espino (Ávila) data también del año 2010 y cuenta con cuatro circuitos que se componen de 65 retos. Finalmente, el Parque de Aventuras El Risquillo, en Guisando (también en Ávila), se inauguró en 2009 y ofrece a los visitantes 35 retos distribuidos en tres circuitos.











