Estoy absolutamente convencida de que la crisis económica actual, si analizamos minuciosamente el contexto y aplicamos las políticas más acertadas, podremos convertirla en un campo de oportunidades. Hemos salido de otras tan virulentas como ésta y ahora no iba a ser diferente. Poseemos una industria con capacidad suficiente, muchísimos años de experiencia en la materia, enormes recursos naturales y un gran capital humano. Pero eso sí, el tiempo de duración de la misma dependerá de las líneas a ejecutar y de la agilidad en emprenderlas. Ahora más que nunca, se hace preciso trabajar sobre datos ciertos y obtenidos rápidamente.
Por mencionar un hecho anecdótico. Las estadísticas de ocupación se elaboran comúnmente sobre parámetros erróneos. Algunas se contabilizan por las entradas en los aeropuertos, lo que es un total desacierto. En la mayoría de las zonas costeras españolas se han creado núcleos urbanos integrados casi en su totalidad por ingleses, alemanes, italianos,…, son claramente residentes y de ningún modo turistas. No ocupan una plaza alojativa, pero si emplean el avión para ir a ver a sus familiares, realizar gestiones en su país de procedencia, etc. Si tenemos en cuanta además que con la irrupción de las compañías aéreas de bajo coste puede salir más barato volar de Canarias a Londres, que a Madrid o Barcelona, inclusive que a otra isla del archipiélago, tampoco en este caso los canarios que opten por pasar un fin de semana en el Reino Unido, a su regreso, pueden ser considerados turistas. Y no es viable realizar una selección por el factor de residencia, puesto que éste sólo se aplica en recorridos dentro del territorio nacional a los que están empadronados en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. Descuento subvencionado por el Estado Español a través del Ministerio de Fomento para cubrir la desigualdad lógica con los habitantes de la Península Ibérica, quienes tienen a su disposición muchos más medios de transporte: tren, coche, guagua,… Es decir, cuando compras un billete de avión nadie te hace un cuestionario para poder diferenciar entre los que pernoctan en establecimientos hoteleros o extrahoteleros y los que no.

Avión. (www.bigfoto.com)
Asímismo desconocemos con milimétrica precisión, en demasiadas ocasiones, indicadores tan importantes como la elección del régimen alimenticio: Alojamiento y Desayuno, Media Pensión, Pensión Completa, Todo Incluido. Necesarios para establecer el beneficio que el destino turístico obtiene de cada visitante que recibe. Manejamos el gasto medio, pero no en qué específicamente emplea el cliente ese dinero y quiénes son las empresas agraciadas: restauración, comercio, transporte, hospedaje, ocio,…. Lo que nos daría un perfil exacto de cada uno.

Establecimiento hotelero. (www.euroresidentes.com)
No se trata sólo de recibir el mayor número de viajeros, sino de conseguir una buena cuenta de resultados. Un hotel puede estar completo y su balance señalar pérdidas, porque, por decir algo, todas sus ventas se efectuaron con ofertas de última hora.
El éxito de nuestro destino turístico debe radicar en la persecución de beneficios, que redunden en el aumento del bienestar social de los ciudadanos y no simplemente en el incremento de llegadas. Elemento que por sí solo no dice nada.

23 de noviembre de 2008 a las 02:18
Creo que tienes razón, se está más pendiente de las cuestiones exogenas que de las edógenas, se preocupan más de lo de fuera, si en Tenerife, si en Grancanaria o Lanzarote, pero no s dedican a elaborar un informe sobre las necesidades de la Isla, sobre el aumento o disminucuión de las pernoctaciones.
Es más noticia el decir que han llegado por el aeropuerto tantos visitantes, o la ocupacion de los hoteles es óptima o muy baja, cuando en donde está el negocio es en las pernoctaciones.
También podrían hacer un estudio sobre lo que se gasta cada turista, y sobretodo lo que demanda cada turista, pues se le quiere sacar el dinero, pero no se ofrecen alternativas al descanso o al ocide de los visitanes.
Yo pienso que las administraciones se tienen que plantear si de verdad quieren apostar por el turismo de masas, o pr el turismo de calidad, aunque creo que ambos son complementarios, pero ha que echarle imaginación y ganas de trabajar por el sector, y no de figurar dentro del secor.
Queda dicho.
23 de noviembre de 2008 a las 23:54
Opino muy parecido a Ibiza, y añadiria, que las instituciones se deberian dedicar más a buscar soluciones, llamese inversión… y dejarse de hacer publicidad cara a los canarios. Los canarios, ya estamos aqui, y lo que queremos, y necesitamos es que hagan las cosas bien , y sobre todo, una vez que estén aqui, que disfruten de su estancia, pues no se puede hacer el trabajo a medias. Pero con la señora esa… ¿como se llama? la consejera de turismo…. bueno, no me acuerdo. Pero lo que si sé, es que está despilfarrando el dinero, y no se ven los resultados, y en estos tiempos de crisis hay que contener el gasto y rentabilizar lo maximo posible, pero claro, no se dan cuenta que el dinero lo ganamos con mucho trabajo, y cada vez cuesta mas… ya veremos en que queda esto.
24 de noviembre de 2008 a las 11:52
De acuerdo con su opinión. Menos mentiras, menos demagogia y más REALIDAD. La responsabilidad recae directamente en las espaldas de los distintos mandatarios que nos quieren hacer ver una realidad distinta a la que estamos viviendo en estos momentos. Se ha incrementado el desempleo que puede llegar según estiman algunos expertos en 200.000 parados antes de fin de año. Felicidades del ciudadano medio a todos los políticos mediocres de la Comunidad Canaria.
26 de noviembre de 2008 a las 02:49
Es gracioso por no decir ridículo que conociendo de antemano que en Canarias se venia observando un recesión progresiva en cuanto a entradas de turistas, se promoviese la incorporación brutal y masiva de camas al mercado y parte de culpa la tiene su famosa MORATORIA, donde en una brutal y despiadada escena, se lanzaron a la construcción masiva horrendas moles de hormigón.
¿Donde está aquella singular belleza del paisaje majorero o conejero? ¿Quién pone coto a esas ridículas formas de construcción? ¿A esos horrorosos colores en Fuerteventura, que mas bien parecen feudos coloniales de las repúblicas bananeras?
A la cárcel, no solo debieran de entrar aquellos que prevarican o roban, sino aquellos que, realizan una mala gestión del dinero público, posiblemente habría menos políticos/as.
Ahora no se quejen, pues los primeros perjudicados, ante esta malísima planificación, será sin duda alguna los trabajadores del sector y en definitiva el pueblo, que será quien pague estas penosas formas de gobernar, y de concebir el turismo en Canarias. Gracias.