Sin dudas, el trágico accidente de Spanair, ocurrido el pasado 20 de agosto, en el Aeropuerto de Barajas (Madrid), y que ha enlutado a todo el país, ha sido el mayor accidente aéreo de España, registrado en los últimos 25 años.
El siniestro, ocurrido pocos minutos antes de las 15 hs., ha dejado un saldo de 154 muertos, que han fallecido en su gran mayoría carbonizados y 19 heridos.

En un primer momento, se había especulado en que la falla habría estado dada, en los motores de la aeronave, pero según los últimos datos, que surgirían del análisis de la caja negra, indicarían que el accidente se habría originado por una falla en los alerones.
Así, el MD-82 siniestrado, en el que viajaban 173 pasajeros, y cuyo destino era Gran Canaria, habría intentado despegar, sin los “flaps”. De esta forma, no habría conseguido ganar altura, y es aquí en donde se origina este desgraciado episodio, que termina en la quebradura de la cola del avión, a causa del fuerte impacto sufrido contra el suelo de la pista, y en el posterior incendio del mismo.
Lo que faltaría determinar ahora, es por que motivo, no ha saltado la alarma, avisando de esta avería, ya que si esta señal se hubiese dado, los pilotos podrían haberse percatado de este hecho y quizá otra hubiese sido la historia.
Ahora toca esperar a que esta versión se confirme y sea anunciada oficialmente.
Más allá de las especulaciones acerca de cuales fueron los motivos técnicos o las fallas humanas que originaron esta lamentable tragedia, han surgido en torno al accidente, preocupaciones por parte de las empresas relacionadas al turismo, ya que temían una caída en la venta de billetes aéreos, luego de acontecido el accidente, pensando que la tragedia podría llegar de alguna manera a traumatizar a aquellos que tenían pensado viajar en avión próximamente.

No obstante, en relación a estos temores, las agencias de viajes, aseguran que las ventas no disminuyeron y se mantienen estables, y que no perciben un rechazo frente a la línea aérea propiedad de SAS, ya que en la actualidad, los clientes, priorizan el precio frente a la marca comercial.
No olvidemos que a pesar de estos fatídicos accidentes que se dan de tanto en tanto, el avión sigue siendo el medio más seguro para viajar.
