A la hora de convocar turistas, las ideas comunes ya están agotadas y las propuestas originales son premiadas con una visita. Es por esto que en la innovación se crea una competencia que puede resultar divertida y atractiva, de aquí resultan modestas aspiraciones, disputas regionales, primeras veces, sinceros reconocimientos o desesperados intentos por sobresalir.
En el caso particular de Argentina, algo más de 50 pueblos y ciudades, se proclaman “Capital Nacional” de alguna actividad que todavía no se adjudicó a ninguna otra, como resultado del trabajo de los legisladores de ese país. Esta es una manera de trascender, porque en esos lugares, quizás no ocurrió nada por lo que puede recodar.
Algunas son insólitas y muchas, hasta lo son graciosas. En la provincia de Chaco, la localidad de Gancedo, se denominó la Capital Nacional del Meteorito. En la Patagonia, Ushuaia es la Capital Nacional de la Escultura en Nieve. En la provincia de Córdoba, Oncativo, se adjudican como la localidad del Salame Casero, y, en la provincia de Buenos Aires, La Plata la del Muñeco de Fin de Año, los Médanos es la Capital del Ajo y Escobar de la Flor.
La provincia de Jujuy se presenta como la Capital Nacional de la Pachamama, lo que utiliza como eslogan publicitario. Mientras que en San Francisco del Monte de Oro, en San Luis, puede llamarse la Capital Nacional de la Educación Pública. Y a la hora del trabajo o para encumbrase como referente textil, a Roque Sáenz Peña, en Chaco, le corresponde nombrarse como Capital Nacional del Algodón.
Cuando una localidad compite con otra por transformarse en una referente nacional, eso puede provocar discusiones acaloradas o situaciones extraordinarias. No sólo se trata de una proclamación, sino que una vez obtenido el título, se organiza la posterior fiesta conmemorativa, con su respectiva elección de la Reina Nacional y sus princesas. Esta celebraciones, suelen durar días enteros convocan a todos a festejar en los eventos encadenados que se realizan.
Por ejemplo, en Junín de los Andes, Neuquén, los vecinos festejan todos los años la Fiesta Nacional de la Trucha, que se pesca con un anzuelo con hilos, llamado mosca. Aunque parece que la Capital Nacional de la Pesca con Mosca es Esquel, en Chubut.
Esta es una manera de generar un propuesta en la visita, no sólo por lo que representa sino porque las celebraciones suelen convertirse en festivales divertidos y significativos.

