
Foto de Daly flat rental en flickr
Como ya lo comentáramos en una nota anterior, en estas vacaciones estivales, el alojamiento que prevalece es el alquiler de apartamentos y casas.
Con un aumento en la demanda de un 15% respecto al anterior año, lo cual supone unos 24 millones de operaciones, parece ser el tipo de alojamiento preferido para las familias en esta temporada.
La mayoría de éstos, alquila una quincena, a la que le sigue una semana, mientras que los menos lo hacen por un mes.
Según Arrenta, el precio del alquiler, se sitúa alrededor de los 1.000 euros por semana, en el caso de los destinos más caros de España, como los son Baleares, Levante, Cataluña, Norte de la Península y Lanzarote, mientras que los destinos más económicos rondan los 500 euros semanales.
Según esta misma empresa inmobiliaria, los problemas que se suscitan en torno al alquiler temporario, son el deterioro de la vivienda, el mal uso del misma, la ocupación de un mayor número de personas a lo acordado, o la negativa en dejar el apartamento en la fecha acordada.
Mientras que en el caso de los inquilinos, los problemas y las quejas por parte de los mismos, están relacionadas a que la vivienda no cumple con las características mencionadas, sobre todo en los casos en que la misma se alquila sin verla personalmente, o por el deterioro de la misma o de algún artefacto. Si no quieres tener problemas, sin embargo, es preferible optar por utilizar una agencia de viajes de confianza como Rumbo, con su departamento de Rumbo Reclamaciones.
Si bien no es común que se produzcan estos conflictos, desde Arrenta, aconsejan a los propietarios de las viviendas, a exigir el pago por adelantado, y la firma de un contrato en donde consten todas las condiciones de alquiler, y que quede todo por escrito en cuanto a fecha de entrada y salida, y el número de ocupantes que tendrá la vivienda.
En tanto en lo que respecta al inquilino, éste, debería exigir fotografías y planos del inmueble, y al firmar el contrato exigir un inventario de la vivienda y un certificado de su estado, con estas simples medidas, se ahorrarían reclamaciones y situaciones de conflicto.
A pesar de este ligero aumento en la demanda, respecto al 2.007, existen destinos como el caso por ejemplo de la costa del Camp de Morvedre y Puerto de Sagunto, en que los apartamentos no se alquilan con tanta facilidad, por lo cual las inmobiliarias han decidido disminuir sus precios entre un 10% y un 20%, para incentivar el alquiler durante el verano, y en espera de que la ocupación para el mes de agosto sea del 100% para los apartamentos.
