El islote de Gaztelugatxe, en Bermeo

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Turismo en Bermeo

Si echamos un vistazo al islote de Gaztelugatxe, que está situado en Bermeo, en el País Vasco, lo primero que nos vendrá a la cabeza será una imagen más propia de Asia. Pensaremos en la Gran Muralla China, aunque no deja de ser un primer pensamiento alejado de la realidad. La particularidad de este islote es que se encuentra unido al continente a través de un puente formado por una estructura de dos arcos, lo que lo hace exótico y singular. Los expertos de la región recomiendan visitarlo especialmente en primavera, dado que es el momento del año en el cual se disfruta del mejor tiempo, evitando también así las complicaciones del verano. Complicaciones que se ven representadas en la forma de una afluencia de público extrema que puede llegar a incomodar por lo agotador que puede ser compaginar el espacio con tantas personas.

El camino que lleva al islote, en la forma de dos arcos, es un poco enrevesado y tiene una forma nada convencional, sino más bien de un digno zig zag. Se recomienda caminar con calma para avanzar a través del puente con el objetivo de llegar al islote sin habernos agotado demasiado. Las vistas pueden ser muy atractivas, pero para personas que no tengan un aguante especial ante este tipo de visiones, se recomienda seguir con la mirada adelante y no despistarse. Está considerado como uno de los puentes más complicados en cuanto a su planteamiento, al nivel de algunos de los que se pueden encontrar en zonas altas de territorio asiático. Hay que tener una predisposición especial para la aventura, debido a que habrá que subir un total de 241 escalones hasta llegar al islote, lo que aleja el lugar de ser visitado por muchas personas que prefieren situaciones más cómodas.

Entre las localizaciones interesantes que podemos encontrar en Gaztelugatxe se encuentra la ermita de San Juan, en la cual los visitantes pueden detenerse, sobre todo si es un día en el que el viente esté actuando de una forma demasiado intensa. Este también es un lugar recomendable si llevamos caminando durante horas y queremos comer la comida que nos hayamos llevado en la mochila, organizando un picnic al aire libre que nos permitirá disfrutar del aire libre.

La ermita tiene mucho más que ofrecernos respecto a la parada obligatoria para comer. Este lugar es histórico y guarda un largo pasado a sus espaldas. Bajo su suelo se han encontrado restos de civilizaciones pasadas que han aportado más interés si cabe a la región. Se dice que fue un importante lugar en el desarrollo de actividades templarias y también hay una historia confirmada que habla de cómo el famoso pirata Francis Drake la asaltó en uno de sus viajes y paradas en la zona. Aunque sobrevivió numerosos eventos peligrosos y combates variados, la ermita acabó destruida y se tuvo que esperar hasta la década de los años 80 para que fuera reconstruida. En la actualidad su nuevo aspecto, forjado en las décadas pasadas, ayuda a que sea uno de los lugares más interesantes de Gaztelugatxe. Además, cuenta una historia que quienes toquen la campana de la ermita un total de tres veces y piden un deseo, este se verá concedido. Es parte del incentivo para quienes llegan hasta Gaztelugatxe para descubrir sus particularidades.

Turismo en Gaztelugatxe

Aunque hemos recomendado visitar Gaztelugatxe en la primavera, hay algunos momentos del año en los que se realizan festividades que pueden ser interesantes para quienes pasen por allí. El calendario de fiestas comienza a final del mes de junio, el día 24, con la celebración del pueblo de los bermeanos en la fiesta conocida como San Juan Bautista. Un mes más tarde es el turno de la fiesta de los arratianos, conocida como la fiesta de San Ignacio de Loyola. A final de agosto se celebra la fiesta de San Juan degollado, aunque lo más interesante de este día es la ofrenda submarina. Se realizan distintas actividades en este momento del año y hay muchos amantes del buceo que aprovechan para probar sus aguas con el objetivo de disfrutar de ellos de cerca.

Las fotos en el camino que lleva al islote son prácticamente obligatorias, dado que se convierten en buenos recuerdos de uno de esos lugares que quizá solo visitemos una vez en la vida. Al volver del islote podemos poner rumbo hacia Bermeo para conocer algunas de sus localizaciones más especiales e interesantes, como el Museo del pescador, su Casino, la Casa Kikumbera o la Iglesia de Santa Eufemia. En Bermeo también hay eventos recomendables, como la Feria medieval de Bermistorian, el Mercado de abastos semanal o la Feria del pescado. Son buenos planes para lo que puede representar un viaje a Bermeo, que dispone de suficiente atractivo para que pasemos, al menos, un buen fin de semana, tanto solos como en compañía.

Foto: Sergio FernándezSamu

 

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