
Foto de ojovolador.com
En Extremadura, más precisamente en la localidad cacereña de Aldeacentenera, se situará lo que será este complejo deportivo y de ocio, denominado Airpark Golf.
El mismo, integrará un centro de vuelo ultraligero con pista de aterrizaje, un campo de golf de nueve hoyos, un centro hípico, hotel y restaurante.
Un emprendimiento único en su tipo, al menos en lo que es el continente europeo.
El autor del proyecto, es el arquitecto Jorge Gonsálvez, y el plazo de ejecución de esta obra es de tres años y medio.
Contará con una superficie de 160 hectáreas, y 600 residencias permanentes que se pondrán a la venta, muchas de las cuales, contará con hangar propio.
Según los responsables del proyecto, la finalidad de este complejo, es fomentar el turismo familiar de la zona, teniendo en cuenta el máximo respeto por el medioambiente.
De momento, no les podemos brindar muchos más detalles de este proyecto, que aún se encuentra en pañales, pero seguramente en breve podremos relatarles de los avances en las obras.
Con respecto al destino en donde se emplazará este gran complejo, puedo decirles que Aldeacentenera, es una comarca, que se ubica entre la Sierra de Guadalupe y las Villuercas.
Está bordeada por lo ríos Almonte y Garcíaz, y los arroyos Moro, Monjón y Tejadilla.
Su población es de apenas 1.086 habitantes, producto de la fuerte emigración que tuvo lugar a partir del año 1.950.
Sus construcciones aún conservan mucho de sus orígenes de la arquitectura popular, en donde destacan la mampostería y el sillarejo de granito.
Entre sus edificios emblemáticos, podemos citar la iglesia parroquial de San Bartolomé, construcción estilo barroco que data del siglo XVI, y la ermita de Nuestra Señora de la Roca, obra gótica del siglo XIV.
Otros de los atractivos de la zona, se encuentran en sus proximidades, como en Retamosa, situada a 9km de Aldeacentenera, en donde podrán visitar la Cueva del Aljibe, el puente viejo o los molinos de la ribera de Almonte.
Mientras que en Garciaz, podrán comprar lo mejor de las artesanías de la región, o probar sus productos típicos, tales como la miel o el queso, y admirar el viejo castañar, sus pinares y robledales.
En fin, una población muy pequeña, pero que sin dudas encierra muchos atractivos, y con la concreción de este mega proyecto del cual les hablara, pasará a convertirse en un lugar muy concurrido.
