La crisis económica mundial ha impactado en el turismo como en muchos aspectos de la vida y el consumo de las personas de todos los continentes y es que la actual incertidumbre provoca hacer recortes y tomar precauciones, evitar endeudarse y gastar de más en un viaje o esparcimiento siendo que el 2009 aún no comienza y desconocemos cómo será la situación de nuestro bolsillo.

Cuando la confianza del consumidor cae, los destinos turísticos sufren y ése podría ser el caso del Caribe, pero no lo es.
El optimismo que reina allí es fruto de las inversiones que, desde hace algún tiempo, las líneas aéreas que conectan al Caribe con el resto del mundo, empresas de bajo coste como JetBlue, AirTran, Spirit y WestJet y que los turistas aprovechan ya que, en vez de dejar de viajar, eligen hacerlo de una manera más económica: nadie quiere perderse las vacaciones en el Caribe.
Estas líneas aéreas, que ofrecen vuelos baratos hacia el Caribe han añadido asientos y servicios nuevos; además, las empresas de líneas aéreas tradicionales como American Airlines, Delta, Air Jamaica, Líneas Aéreas del Caribe y Air Canadá han confirmado su participación con los servicios existentes y, en otros casos, incluso han agregado nuevos vuelos en mercados.
Otro punto que despierta el optimismo del Caribe que está esperanzado de salir airoso de la crisis, son los cruceros, otro elemento esencial del turismo caribeño, que, a contra marcha de la economía del mundo continúa evidenciando aumentos en el número de los itinerarios y que incluyen puertos del Caribe.
Por otro lado, el Caribe trabaja arduamente añadiendo nuevos productos, desarrollos, atracciones, hoteles y resorts para todos los perfiles y que mantienen la oferta local con mucha actualidad y, por esa razón, generan el deseo de conocer el Caribe o volver a visitarlo.
Aún más, siendo que la crisis económica ha provocado que muchos precios bajen, para mantener el nivel de ocupación tanto en líneas aéreas como en alojamiento por lo que, pocas veces, las condiciones fueron tan favorables para vacacionar en el Caribe como en la actualidad.
Sin lugar a dudas, el optimismo que promueve estas acciones en el Caribe se irradia a los visitantes que, en épocas duras, quieren visitar un lugar paradisíaco para olvidarse de sus preocupaciones y sumirse muy profundo en un mar de aguas cristalinas y donde es posible dejar fluir la felicidad bebiendo un agua de coco debajo de una palmera.
