Como cada 18 de abril de cada año, ayer se celebró el Día Mundial de los Monumentos. Esta fecha fue establecida como tal en 1983 por la UNESCO. El tema bajo el cual se ha dado el festejo ha sido “Patrimonio Mundial y desarrollo sostenible”, conmemorando el 40 aniversario de la Convención del mismo.
Nadie podría dudar de la importancia de los monumentos en el turismo. Son puntos vitales para conocer los hitos y valores que las comunidades han decidido destacar. Ayudan a recordar y a explicar quiénes somos y cómo nos hemos convertido en lo que somos como sociedad. Por eso saben despertar el interés de propios y ajenos.
El propósito de dedicar un día entero a los monumentos es animar a las personas, individual y colectivamente y estén donde estén, a valorar su peso cultural y la herencia que representan en nuestras vidas. Es una invitación a descubrir la diversidad que tienen y a protegerlos frente a la vulnerabilidad que los caracteriza. Su día es, en definitiva, una convocatoria para protegerlos y preservarlos para generaciones futuras.
Muchas veces los monumentos se vuelven parte del paisaje y dejamos de verlos como la joya que son. En otras ocasiones, son víctimas del vandalismo y saqueos. Reservar un día entero a pensar en ellos es una manera de poner sobre el tapete que una ciudad que los mantiene vivos se vuelve mucho más rica y más atractiva a los ojos del mundo.
Por eso, ayer se celebró en diferentes puntos del mundo el Día Mundial de los Monumentos. En cada lugar, diferentes organizaciones y Comités nacionales e internacionales de ICOMOS se pusieron al frente de los eventos para conmemorarlo. Hubo eventos que incluyeron desde conferencias científicas y simposios, exhibiciones, concursos de fotografía, conferencias de prensa y demás formas de hacer llegar a la sociedad en su conjunto esta fecha especial.
Para contextualizar, porque tal vez sólo con decir monumentos y sitios no estemos precisando, imaginemos un mundo sin los Pirámides de Egipto, las Catedrales y arcos del triunfo del mundo. Nuestro deber es conservar esta herencia para que en el futuro otras generaciones puedan seguir disfrutándolas. También debemos nutrirnos de ellas en el presente y el turismo es una herramienta indispensable para este fin.
Dentro de la celebración del 18 de abril también se comprende a los Sitios Histórico-Artísticos. Otro gran tesoro que pertenece a todos de una manera intangible pero que nos compromete en su cuidado de una manera práctica y directa.
Como mencionaba, se dieron actividades de puertas abiertas y jornadas con motivo del Día Mundial y se aprovechó la oportunidad para resaltar cómo también los monumentos representan una fuente importante de la economía. A través de los lemas de los últimos años haremos un repaso para no olvidar ninguna arista en cuanto a Patrimonio se refiere:
- 2001: “Salvar nuestros Pueblos Históricos”.
- 2002: “Patrimonio del Siglo 20”.
- 2003: “Patrimonio Cultural Subacuatico”.
- 2004: “Arquitectura y Patrimonio en de Tierra”.
- 2005: “40º aniversario de ICOMOS”.
- 2006: “Patrimonio Industrial”.
- 2007: “Paisajes culturales y monumentos de la naturaleza”.
- 2008: “Patrimonio religioso y lugares sagrados”.
- 2009: “Patrimonio y Ciencia”.
- 2010: “El Patrimonio de la Agricultura”.
- 2011: “El Patrimonio Cultural del Agua”.
La historia nos remonta a 1972 cuando, dentro del marco de la Conferencia General de UNESCO, se adoptó la “Convención relativa a la protección del patrimonio mundial cultural y natural”. El proceso de su creación se remontaba a algunos años antes y culminó con la formación para esa fecha.
Entonces comenzó a cobrar fuerza la idea de que se necesitaba la identificación, protección y conservación del patrimonio y, por ello, se incluyó en un único documento al patrimonio cultural y natural. Allí se dejó sentado que existen bienes cuyos valores y significación exceden las fronteras del país en que se localizan y cuya pérdida o deterioro implicarían un empobrecimiento de la humanidad en su conjunto.
En vistas del crecimiento del turismo a nivel mundial, se ha convertido en una preocupación cómo lograr un desarrollo sostenible que implique la mejora de la calidad de vida de las comunidades locales donde se sitúan esos monumentos, de ahí el tema escogido para este 2012. El propósito es articular los beneficios en la economía que generan los visitantes con un crecimiento controlado y que impulse un bienestar social en el lugar.
La convención ha conseguido que 180 países se suscribieran y España ha sido de los primeros en hacerlo en 1984. Según trasciende, España es, junto con Italia, de los países que más contribuye al patrimonio de la humanidad.
Un buen momento para no dejar de ver todo lo que Monumentos y Sitios como la Torre Eiffel, el Gran Cañón del Colorado, la Gran Muralla China, el Coliseo de Roma generan en las personas y sus comunidades. Increíble lo mucho que la humanidad toda adeuda a estos íconos (tanto los artificiales como los naturales).
Imágenes Albert Garcia y Richard Brown en Flickr











