La Sociedad de Traumatólogos de Madrid ha publicado las últimas estadísticas de las que dispone en relación con la incidencia de lesiones entre los esquiadores españoles.

Si hace unos días compartíamos algunos consejos básicos a tener en cuenta para que el esqui en Andorra sea una actividad segura, aquí veamos estos datos que nos servirán para conocer mejor cuáles son las lesiones más comunes de esta actividad y saber en donde hay que tener más cuidado.
En principio, y un dato alentador según SOMACOT, es que desde la década del 70 las lesiones han disminuido en un 50 por ciento (por el cambio en las ataduras de los esquíes): hoy ocurren unas 3,2 lesiones diarias por cada 1.000 esquiadores. Sin embargo, se calcula que un 6 por ciento de ellos sufren de “algún percance en las pistas”.
Los motivos principales por los que se producen lesiones suelen ser el exceso de velocidad al esquiar, y por una falta de conocimiento elemental sobre las normas de seguridad. Esto provoca una lesión leve cada tres horas, y una más grave, cada seis.
La mayor cantidad de lesiones leves se da en niños – jóvenes esquiadores, de entre 12 y 15 años, mientras que las más graves, en personas de entre 25 y 45 años de edad.

Otros datos estadísticos aportados por la Sociedad es que más de la mitad de las lesiones, un 55 por ciento, ocurre durante la primera semana de aprendizaje, y más aún, el segundo día es el más “proclive” a que pueda darse alguna lesión.
Como es de suponer, la mitad de las lesiones ocurren en los miembros inferiores, en especial, en la rodilla, ya que es la parte del cuerpo que más trabaja durante la práctica de esquí. Sin embargo, también se dan en otras partes del cuerpo: en hombros y brazos, con una incidencia del 30 por ciento, mientras que en el 20 por ciento restante se trata de traumatismos craneoencefálicos y lesiones de columna.
Entre los esquiadores y los practicantes de snowboard, la lesión más común es el esguince de rodilla: en un 25 por ciento de los casos, y en sus dos modalidades, el que afecta el ligamento medial (LCM), y el que compromete el ligamento cruzado anterior (LCA).
Éstas últimas suelen ser las más graves, y abarcan entre un 10 y 15 por ciento de todas las lesiones causadas en esquiadores. Recordemos que el ligamento cruzado anterior es el que atraviesa la rodilla diagonalmente y que une el fémur a la tibia e impide que la tibia se vaya para adelante cuando caminamos.
Finalmente, SOMACOT también informó que las lesiones de menisco se dan en cerca de un 5 a un 10 por ciento de los casos, y ya cuestiones más graves, como fracturas de meseta tibial tiene una incidencia de sólo un 1 por ciento del total.
Otros datos más: las lesiones de las extremidades superiores son tres veces más frecuentes en los que practican snowboard que en los que esquían. Y, en este último caso, la más frecuente es la que se conoce como “el pulgar del esquiador“, es decir, esguince de este dedo de la mano, y representa entre un 7 y un 10 por ciento de todas las lesiones de esquí.
Fuente Kuviajes









