El aumento de los impuesto aeroportuarios se ha hecho público recientemente a través de los voceros del Gobierno nacional. El monto del aumento dependerá del aeropuerto pero el promedio del incremento se calcula en 18.9 porciento.
Los impuestos en los dos aeropuertos más concurridos, sin embargo, serán de más del doble de lo que venían siendo. El de Barajas en Madrid verá una suba que empezará en los 6.95 euros y hasta los 14.44 ($8.64 a $17.94). En Barcelona, por otro lado, el aeropuerto de El Prat irá desde 6.12 euros a 13.44 ($7.60 a $16.70).
Ryanair y Vueling ya han trasladado la tarifa extra sobre sus pasajeros. Otras aerolíneas todavía no se han decidido sobre cómo responder a este panorama. El impueto es retrospectivo para quienes han reservado hasta el 2 de julio de 2012, y que estén volando desde el 1 de julio en adelante.
España es una de las economías más atribuladas de la Eurozona. El país ha concedido más de 100 billones de euros ($124 billones de dólares) en bonos de rescate a sus bancos y el gobierno ha tomado medidas para ajustar aún más las finanzas austeras que se tienen y así lograr balancear los registros económicos.
Con la temporada vacacional de verano en puerta, el aumento de los impuestos hará que las arcas se nutran de algunas decenas de millones siempre y cuando, no salga el tiro por la culata, ahuyentando demasiados turistas.
El panorama se ha ensombrecido esta semana en el país en cuanto a la economía se refiere y las agencias de viajes, los hoteleros y las empresas de transporte han salido a hacer saber su descontento y rechazar abiertamente la subida de dos puntos del IVA anunciada este miércoles por el Gobierno.
El sector turístico en su conjunto dijo que las estimaciones frente al incremento del 8 al 10% del impuesto representaría una caída de ingresos anuales de hasta 2.000 millones de euros. Esta merma sería un fuerte golpe para la balanza financiera de la actividad turística y llevaría a la pérdida de 18.730 empleos directos, según las estimaciones realizadas por la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur).
Dentro de esta cifra, los especialistas han hecho un desglose y marcaron que más de 1.100 millones de euros corresponderían sólo a la pérdida de divisas, por la mayor elasticidad con respecto al precio de los servicios turísticos vendidos al exterior.
José Luis Zoreda, el vicepresidente ejecutivo del lobby, , aprovechó la oportunidad para mostrado su descontento con la medida señalando que el alza del gravamen sólo traerá aparejada una considerable reducción de la demanda, haciendo que los españoles no hagan gastos por obvias razones mientras que los turistas extranjeros también tomen otros rumbos distintos a España mismo.
El directivo dijo que espera que el Ejecutivo reconsidere la propuesta y decida volver sobre sus pasos antes del viernes. Inclusive se mostró esperanzado en que se posponga su aplicación hasta el próximo 1 de enero, por dar una fecha tentativa. La fecha no es inocente ya que está pensando en que esto ayudaría a salvar la temporada que está en pleno despegue y lograría no restar “competitividad” a España.
Exceltur ha realizado sus cálculos tomando como base los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), del Instituto de Estudios Turísticos (IET) y de la elasticidad-precio del Banco de España.
En medio de esta situación general que preocupa a los empresarios y pone en alerta al turista común, los indicios de un cambio en el consumo se empiezan a mostrar. Hace unos días contábamos sobre que gran parte de los españoles habían decidido pasar su descanso en el país y ahora ya se habla de que las reservas turísticas para este verano se paralizan.
Una conducta lógica ya que si los españoles estaban dudando viajar, la subida del IVA en turismo del 8% al 10% echará atrás las contrataciones que aún estaban en el aire. Las agencias de viajes avizoran que los turistas nacionales esperarán a septiembre o incluso más adelante para tener claro qué gasto destinará en viajes.
El presidente de Unión Catalana de Agencias de Viajes Especializadas (UCAVE) suma sus preocupaciones al respecto y augura malas previsiones para los establecimientos, quienes habían estimado un crecimiento en torno al 3% por encima del año pasado.
En el caso de Catalunya, según Serra, la medida anunciada por el gabinete de Rajoy se suma a la implantación de la tasa turística -que se hará efectiva en noviembre- y también al alza de las tasas aéreas -casi el doble en El Prat– lo que supone un “retroceso”, indica el directivo.
Todas estas idas y vueltas entre el gobierno y el sector dan una imagen de inseguridad turística, tal como reconoció la vicepresidenta de la Asociación Europea de Agencias de Viajes y Turoperadores (ECTAA), Eva Blasco. “El consumo interno está muy parado, y habrá muchas reservas de ‘última hora’ que estaban dudosas que finalmente no se realicen”, asegura Blasco.











