Nada es más incómodo que querer tomarse un velo y encontrarse con que algo ha hecho sonar al detector, posteriormente habrá que disponerse a quitarse de encima todo lo necesario para que esa sirena deje de acusar.
Seguramente sólo sea algo insignificante, pero eso obligará al pasajero a tener que desnudarse hasta encontrar el detonante del ruido que, por lo general, carga de vergüenza y hace pasar un mal momento al viajero.
Considerando esta situación muy común, Alemania empezará a estudiar los escáneres de cuerpo entero para intentar conseguir imágenes de los pasajeros sin la necesidad de mostrarlos desnudos.
La Comisión Europea archivó la posibilidad de introducir el sistema de seguridad llamado “escáner nudista” por los críticos alemanes, pero insistió en querer llegar a hacer escaneos de cuerpo entero en el futuro.
Esta resolución le resultó absurda a Alemania por lo que se afirmó que se investigaría la posibilidad de que se pudiesen mostrar explosivos ocultos o cuchillos de cerámica sin tener por ello que desnudar a los pasajeros con esta tecnología.
En Holanda ya se usan dispositivos de tecnología avanzada, con estas características. Pero el Parlamento Europeo considera que la introducción de escáneres corporales en los aeropuertos puede tener un serio impacto sobre los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Cabe destacar que aún no se dan las condiciones para generalizar estos sistemas tal y como ha propuesto la Comisión Europea (CE).
Estos escáneres, que ya están a prueba en algún aeropuerto europeo; generan una imagen en blanco y negro del cuerpo desnudo del viajero, que permite a los servicios de seguridad comprobar si oculta algo bajo su ropa. Pero, por otra parte, también ofrecen una instantánea de la anatomía. Es por esto que se considera si esta tecnología tiene el potencial de forzar a los pasajeros a sufrir lo que podría considerarse un tratamiento indigno.
Además, el Parlamento Europeo considera que en caso de que se utilicen los escáneres corporales será esencial tener un marco europeo que garantice los derechos de los usuarios de las aerolíneas y que evite la aplicación de distintas normas en cada aeródromo. También solicita que todas las medidas de seguridad aérea, incluido el uso de escáneres corporales, deben respetar el principio de proporcionalidad y demostrar ser justificables y necesarias en una sociedad democrática.










