Ajustes en viajes empresariales
Por Brenda Zaniuk, el 7 de enero de 2009
En Latinoamérica las tarifas aéreas en vuelos de cabotaje se incrementarán en promedio un 3,5 por ciento y en vuelos internacionales un 2,4 por ciento, al tiempo que se prevé que los costos hoteleros también aumenten al mismo ritmo. Este parece ser el pronóstico, donde la reducción de costos parece ser la alternativa, para bajar el presupuesto.
Se espera que las tarifas se incrementen entre un 3 y un 7 por ciento en cabotaje y hasta un 3 por ciento, en vuelos al exterior, en el caso de viaje en América del sur.
Sin embargo, a nivel global, la desaceleración de la economía mundial junto con factores como una mejor administración de los viajes corporativos y la expansión de las aerolíneas de bajo costo pondrán freno a los aumentos de precios. En materia hotelera, la probable baja en la ocupación que se dará a nivel mundial en los próximos tiempos, mantendrá los aumentos de tarifas por debajo de los niveles de 2008. Los compradores de viajes tendrán, además, mayor poder de negociación con las agencias de viajes
Durante el 2009 las empresas van a tratar de optimizar sus gastos en agencias de viajes. Entre las sugerencias o estrategias para optimizar los viajes de negocios se pueden mencionar: extremar la planificación de cada viaje para evitar el pago de penalidades por cambios en la agenda de reuniones; mayor flexibilización al momento de elegir vuelos para optar por los más económicos; o elegir destinos que estén fuera de temporada para reuniones o incentivos ya que los precios serán más convenientes.


16 de junio de 2010 a las 16:17
Buenas a todos, en mi opicnión la bajada de precios no debería suponer una disminuación en la calidad de lo que se ofrece.
La clave, saltarse en la medida de lo posible los intermediarios para los viajes de incentivo. Os dejo un enlace para viajes de incentivo en españa.
23 de junio de 2010 a las 15:44
Laura, totalmente de acuerdo: bajar los precios no debe implicar bajar la calidad y, como dices, bien se puede ahorrar evitando los intermediarios.