Desde granjas de animales amigables a especies que infunden más miedo que ternura, el mundo es un compendio de criaturas de todos los tamaños. El turismo cada vez aprovecha mejor la convivencia entre ambos con una plétora de actividades excitantes para todos los amantes de los amigos del reino animal.
Puedes elegir entre hacer caminatas con las llamas den Nueva Zelanda o intentar encontrar a los tigres escurridizos en India, el abanico de posibilidades va más allá de poder viajar con tu mascota o hacer voluntariados como te contamos.
1. Con las llamas por Nueva Zelanda
En Kaikoura se suele saber que hay ballenas y delfines y avistarlos es una de las excursiones preferidas por los turistas que llegan hasta allí. Sin embargo, Kaikoura también ofrece interesantes planes tierra adentro. La propuesta es explorar los campos haciendo lo que llaman “Llama trekking”.
Esto no es ni más ni menos que salir a caminar con estos hermosos animales por las colinas y las zonas montañosas, pasar por la línea costera rocosa donde una colonia de focas ha hecho su hogar hasta culminar en playas indómitas.
Las llamas son muy amables y carismáticas y son las perfectas compañeras para esta aventura, escoltándote en los precipicios y llevando tu almuerzo en sus alforjas.
2. Cruceros de fauna salvaje por las Galápagos
Los amantes de la naturaleza no encontrarás otro lugar donde haya tanta biodiversidad como en Galápagos, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Es conocida por ser el hogar de las especies marinas únicas y puedes disfrutarlas a apenas unos kilómetros de la costa de Ecuador.
Podrás encontrarte con las famosas tortugas gigantes y una vida marina maravillosa, los albatros tropicales, pingüinos, y aún más especies de aves marinas revoloteando sobre tu cabeza y dando una melodía singular a tus días en este sitio tan lindo. Que no se pase el dato de que fue aquí donde Charles Darwin se inspiró para la Teoría de la Evolución.
Tomar un crucero por las islas tropicales (que sin dudas debería incluirse en las islas a visitar una vez en la vida) es la mejor manera de conocer la naturaleza del lugar y sus reservas sin molestar a los animales ni a los habitantes de esos ecosistemas. Además de mostrar todos sus escenarios dignos de cientos de fotografías, los tours instruyen sobre cómo preservar la zona y su riqueza.
3. Nadando con delfines en las Bahamas
No es lo mismo tomarse una foto abrazando un delfín en un acuario que esta propuesta que les traigo, hay que aclararlo. Esto es nadar con ellos dando vueltas a tu alrededor y compartiendo su hábitat. Además, los defensores de la naturaleza pueden estar seguros que estas bellas criaturas están viviendo según su medio dicta y con la libertad de ir y venir como les plazca. Hay otros puntos donde se puede nadar con ellos pero aquí, con las aguas claras y cálidas, es uno de los mejores y por ello lo recomiendo.
4. Entrenamiento Cowboy en el interior de Australia
No puedes ir a la zona más inhóspita de Australia sin conocer sobre los hombres (Jackaroos) y mujeres (Jillaroos) las versiones australianas de los vaqueros trabajadores que viven en las remotas tierras. Por eso, para adentrarte por completo en su estilo de vida nada mejor que aprender sus habilidades. Por ejemplo, cómo se ordeña una vaca, esquila una oveja y andar en caballo.
Hay viajes que incluyen 11 días de entrenamientos y prácticas. Descuida que no se necesita ninguna experiencia en estos asuntos para poder participar.
5. Explorando Kandalama en Sri Lanka
Sri Lanka suele estar en las listas de los viajeros por sus increíbles paisajes naturales y, en particular, el área de Kandalama es un gran remanso donde los entusiastas de lo natural se sentirán a sus anchas. Son hectáreas de verde ideal y el lago Kandalama es un punto donde la vida de las aves es tan agitado que sólo los alborotados monos salvajes pueden llamar más la atención.
La zona está basada en el ecoturismo lo cual añade más encanto a disfrutar estas tierras, con hoteles y grupos de excursión que trabajan para el turismo responsables buscando el menor impacto al hacer hiking, cabalgatas y trekking con elefantes.
6. Esquilando ovejas en Escocia
Sea para crear tu propio abrigo para pasar el invierno o para saber cómo es esquilar uno de estos animalitos peludos, en Loch Lomond y el Parque Nacional Trossachs puedes hacerlo.
Todo lo que se te ocurra que involucre lana aquí es posible. Durante el verano hay demostraciones caninas de ovejeros, esquilas y exhibiciones de perros y patos para entretener a propios y ajenos. Los visitantes también pueden ser introducidos a la diversidad de esta región tan grande e interesante, incluyendo degustaciones de comida típica.
La naturaleza, por suerte nos invade. No sólo en los parques naturales de Europa sino también en muchas más opciones que incluyen una variedad de países y culturas bien distintas entre sí. Cuando se trata de estar al aire libre, relajarse y disfrutar de la naturaleza, el plus que da estar en contacto con los animales es sencillamente el detonante que convierte un viaje en algo especial.
Via: Boot and all/ Imágenes: Andrew Miller y Jon Connel en Flickr











