La gripe porcina, cada vez más amenazante para el mundo entero, es ya una realidad. Y, a medida que va avanzando y se van confirmando nuevos casos en distintas partes, también aumenta el temor desde las aerolíneas, hoteles en Canarias y otros destinos, agencias de viajes y demás empresas relacionadas sobre un fuerte impacto económico en el sector, con lo cual se podría empeorar aún más la situación económica que ya de por si es delicada.

Si bien aún es prematuro como para medir el impacto que esta enfermedad puede llegar a tener no sólo sobre la salud de la población sino también sobre la economía, y, en específico, sobre la del sector turístico, el temor y la alerta son las protagonistas.
Aunque la Organización de la Salud, por el momento, no haya recomendado restringir los viajes y deslazamientos, varios países europeos como Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia han desaconsejado, de manera formal, viajar a México (epicentro de la gripe porcina).
“Es una nueva patada en los dientes para (el sector de) viajes y turismo”, declaró al respecto Dale Lawrence, director de comunicación de la asociación de los profesionales de viajes de la región del Pacífico (PATA). Lawrence y otros representantes del sector instaron a los viajeros a que tengan en cuenta las consignas sanitarias, pero que no se “entre en pánico”.





